ΜΠΕΝΑΚΗ
FUNDADOR
Benaki Museum
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[1931]: Eleftherios Venizelos con Antonis Benakis y Stéfanos Delta en la inauguración de Instituto de Fitopatología Benakis de Kifisiá. © Museo Benaki, Archivos Históricos[1940-1950]: Antonis Benakis ante una vitrina con joyas de oro antiguas. © Museo Benaki, Archivos Históricos Antonis Benakis en su despacho del Museo. © Museo Benaki[París, 1923]: Emmanuel Benakis y su hijo Antonis Benakis. © Museo Benaki, Archivos Históricos
Antonis Benakis, descendiente de una antigua familia histórica de la Diáspora griega, nació en 1873 en Alejandría y fue criado cuando aún vivía la tradición de la beneficencia nacional que, desde los primeros años de la independencia de Grecia después de la Revolución, se cimienta especialmente en el ámbito del Helenismo en el extranjero.

En Alejandría empezó a mostrar su interés coleccionista, a la vez que maduraba en su interior la idea de la donación, que cristalizó con su definitivo establecimiento en Atenas en 1926.
[1870-1880]: Antonis Benakis con sus hermanas Penélope y Alexandra. © Museo Benaki, Archivos Históricos El mundo intelectual de Antonis Benakis se formó en una época en la que el reestablecimiento de las fronteras nacionales de Grecia prevalecía como aspiración común sobre los ideales paralelos de la modernización urbana y el renacimiento educativo. Característica fue por otra parte su proverbial generosidad en el apoyo a otras muchas instituciones e importantes actos culturales.

Pero la personalidad de Antonis Benakis se formó en un ambiente familiar favorable al despliegue de tales ideales. El mismo ambiente nutrió a su hermana Penélope Delta (1874-1941), la novelista de excepcional sensibilidad con cuyos libros crecieron generaciones enteras de la juventud griega.
En el fundador del Museo debió sin duda influir el ejemplo de su padre Emmanuel Benakis (1843-1929), estrecho colaborador del gran político Eleftherios Venizelos (1864-1936), que ofreció también su fortuna para financiar numerosas instituciones benéficas y contribuir a la integración de las masas de refugiados de la Catástrofe de Asia Menor.

Sólo en este marco puede entenderse la contribución de Antonis Benakis. Sigue siendo una característica fundamental el hecho de haber puesto al servicio de la Nación, mientras aún vivía, el Museo que creó. Pero hay que destacar también su permanente atención para la mejor organización posible, el enriquecimiento y la seguridad económica del Museo hasta su muerte, en 1954.